martes, 28 de abril de 2015

Un negocio desperdiciado

Reciclaje de unicel, un negocio desperdiciado.

En Estados Unidos se recicla 30 por ciento del poliestireno expandido, mejor conocido como unicel, en México sólo existe una empresa dedicada a la recolección de cerca de 400 toneladas de este producto al año, es decir, 0.1 por ciento del consumo anual en el país.
Debido a que no se tiene la tecnología para transformarlo en una materia prima para la producción de artículos de oficina, equipos de cómputo o refacciones automotrices, lo poco que se logra reciclar se vende a Estados Unidos para su consumo interno.
 Gerardo Pedra Rocha, gerente corporativo de programas de reciclaje para DART de México, dijo que el país sólo cuenta con una máquina ubicada en Atlacomulco, Estado de México, por lo que se carece de los recursos para trasladar el unicel que se deshecha en otros estados.
Información del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI) apunta que en el territorio nacional se consumen anualmente más de 13 mil millones de piezas entre vasos, platos y placas dedicadas a la construcción, los cuales representan un volumen de 350 mil toneladas.
En Estados Unidos se recicla alrededor de 30 por ciento del consumo total en ese país. Canadá cuenta con su propia asociación fundada en 1989 por 24 compañías interesadas en la educación pública del reciclaje del unicel; reciclan 30 mil toneladas al año.
  “Logramos firmar con la UNAM un convenio en 2010 para que la Facultad de Ingeniería sea la primera institución académica en América Latina en adoptar tecnología de reciclaje de unicel. Este acercamiento estratégico con la Facultad de Ingeniería es único en su tipo, al ser el primero que no sólo recolecta poli estireno expandido, sino que adopta prácticas para su reciclaje”.
El directivo expuso que ya están en conversaciones con empresas extranjeras que dan la última etapa en la transformación de este plástico para que se instalen en el país y se puedan tener los beneficios de reciclar este plástico.
 El principal reto, dijo, es que empresarios y población en general vean los beneficios económicos de reutilizar el poliestireno expandido.
“La logística resulta costosa cuando tienen que traer vasos y platos de unicel de lugares lejanos a la planta donde se le da un tratamiento de reúso; muy pocas empresas tienen el capital para solventar estos gastos”.
 El traslado de unicel no es fácil, debido a que 90 por ciento de su composición es aire, lo cual puede ser muy voluminoso, pero en peso es mucho menor”, apuntó.
El proceso de transformación consta de 4 pasos. El primero es acopio o recolección, en el que las personas o gobierno llevan sus desechos al único centro que existe en el país, donde piden que no tenga ningún otro tipo de plástico, líquido o alimento.
Este material para a la máquina de termo densificado, donde a través de calor el aire es extraído del unicel (95 por ciento es aire, sólo 5 por ciento es plástico). Un bloque de 20 kilos, por ejemplo, equivale a 7 mil 500 vasos.
Dicho bloque es transportado a una planta de transformación de la materia prima, ubicada en Estados Unidos, donde pasa por un proceso de molienda y extrusión. Después de éste, el resultado son perlas de materia prima. Estas pellets son utilizadas para la fabricación de nuevos productos como carcasas de CD, suelas de zapatos, reglas, plásticos para teléfonos y celulares, molduras y  para automóviles.


No hay comentarios:

Publicar un comentario